
Cuerpos de Cristo de 4 a 85 cm. Distintos tipos de cruz, a elección.
En la cruz hay salvación: una meditación
El símbolo de la cruz ha tocado el corazón humano desde tiempos inmemoriales. Une un eje vertical con uno horizontal. Se encuentran el cielo y la tierra, lo corporal y lo espiritual, lo humano y lo divino.
En la cruz se cruzan realidades opuestas: esperanza y decepción, maldad y amor, intención y destino, ley y libertad, vida y muerte. Para nosotros, los cristianos, la cruz da acceso al misterio del Viernes Santo. Nos hace presente lo que ocurrió en la muerte de Jesús. Y también nos recuerda las muchas "cruces" del mundo: el sufrimiento anónimo, la persecución, las innumerables pérdidas.
La cruz representa el lado oscuro de nuestra existencia. Se opone a nuestra lógica humana, a nuestro deseo de felicidad y éxito. Pero la cruz de Cristo no es un símbolo solamente de oscuridad. A la luz de la Pascua, brilla con esperanza: la certeza de que el amor es más fuerte que el odio, que la vida es más fuerte que la muerte.
La cruz es una forma de mirar más allá del sufrimiento, de vislumbrar en él un sentido y una esperanza. Cuando digo "cruz", el dolor ya no es sin sentido. Cuando puedo decir "tengo una cruz que cargar", mi sufrimiento ya no es sin consuelo. Veo en él un vínculo con el sufrimiento de Cristo. Un rayo de luz también ilumina la oscuridad de mi vida.

Tallados personalizados 150cm: Cuerpo de Cristo
Certificado de autenticidad Franco:
